La partícula de Dios

 
 

 

La Partícula de Dios  

GÉNESEIS 1: 1-8

 

“Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra.”  (v.1)

Bienvenidos a este nuevo año.   ¿Qué nos deparará?   Ruego que sea un año que traiga cosas buenas, llenas de bendiciones de Dios todopoderoso, Creador del universo  Dios, quien ‘creó los cielos y la tierra’.  El mismo Dios que también nos creó a usted y a mí.

Creó con propósito y motivo – todas las criaturas como una expresión de su gran amor.  Creó, para que nosotros pudiésemos tener una maravillosa comunión y una íntima fraternidad con él.  

Durante siglos la gente ha cuestionado cómo el mundo pudo ser creado, cómo fue formado – desde el principio mismo.  Durante el verano del año 2012 hubo gran entusiasmo a nivel mundial porque se descubrió lo que los científicos llamaron ‘La Partícula de Dios’.   Los físicos afirman  que es el mayor descubrimiento desde que el hombre pisó la luna.  En términos simples, es una partícula que se hace masiva, haciendo virtualmente el universo lo que es ahora – y es por qué las estrellas, los planetas y todos los demás objetos en el universo existen.  Es interesante que los científicos le dieron el nombre de ‘partícula de Dios’ – que estiman, como lo dijo un artículo publicado en el periódico  Toronto Star, ‘echa una nueva luz sobre los misterios cósmicos’.

El mismo periódico concluyó diciendo que esta ‘Partícula de Dios’ fue formada hace más de 13 billones de años.    Y surge la pregunta: ¿Quién formó la partícula?  Nosotros intuitivamente sabemos la respuesta.   Pues Dios creó todo en el universo para nuestro placer y complacencia.

Nuestras mentes finitas no pueden siquiera comenzar a comprender todo lo que los físicos están diciendo en relación con su ‘descubrimiento’.  Todo lo que sabemos con certeza es que Dios creó, y sigue creando, todo lo que vemos a nuestro alrededor – como también lo que no podemos ver.

¡Saber eso debe bastarnos!  De manera que, al comenzar un nuevo año, ¡démosle a Dios toda la alabanza, gloria y honor!

Oración

Padre Dios, te agradecemos por la creación.   Gracias por crearme a mí.  ¡Todo lo que deseo hacer es alabarte y adorarte!”