Santiago 2

 
 

Santiago 2

05 de Noviembre de 2015
Por Philip Layton

Santiago explica la conexión entre tener fe y ser obediente

Preguntas para compartir

Según este principio (vs 10) ¿existe alguien que no haya roto alguna vez la ley de Dios?
¿Santiago enseña que la salvación se basa en la fe y las obras o está diciendo que las buenas obras son el resultado de la fe (vs 14-26)?
¿Son estos versículos un intento por oponerse a los que toman la salvación gratuita por dada y piensan que las acciones no cuentan?
 

Profundizando con “Palabras de vida”

La verdadera fe y las buenas obras no se pueden separar. Porque la fe trata de tomar una caminata espiritual vital, que indica que Dios ha invadido nuestra vida; entonces esta fe respira por medio de nosotros, mientras trabajamos por el Reino de Dios en la tierra. Este es el mensaje central de la carta de Santiago.

Es generalmente aceptado que Santiago es el medio hermano de Jesús, el Pastor de Jerusalén, quien le escribe a las doce tribus, tanto a judíos como gentiles, que están dispersos en el mundo (1:1) Él les dice tal como nos dice a nosotros, que debemos apuntar a una integridad espiritual. No importa lo que enfrentemos, pruebas, sufrimientos, tentaciones, debemos permanecer espiritualmente completos, invocando el poder de Dios a que trabaje por medio de nuestra fe.

Para muchos la vida es un laberinto. Como creyentes, debemos atravesar este laberinto; muchas veces nos encontramos con obstáculos que nos sacan de nuestro curso, lo que nos hace cuestionarnos e incluso dudar. Debemos determinar que la fe genuina es la habilidad de proseguir con: el trabajo por medio de las dificultades que enfrentamos en el laberinto, pidiéndole guía al Espíritu Santo. Estamos aquí para animar a los demás, mientras nos comprometemos y abrazamos una fe práctica.

Santiago señala que no debe existir el favoritismo: se trata de amar a todos por igual. Entonces debemos hacer las cosas para la gente, como evidencia del amor de Dios.

Hermanos míos, ¿de qué le sirve a uno alegar que tiene fe, si no tiene obras? ¿Acaso podrá salvarlo esa fe? (2:14). 

La fe protestante afirma que la salvación es solo por la fe (sola fide) y solo por la gracia (sola gratia). Esto es lo que Martin Lutero y John Calvin expusieron en el tiempo de la Reforma. Santiago nunca pondría en duda esto. Aunque la fe genuina queda demostrada en como vivimos nuestra vidas.  El día de hoy debemos vivir nuestra fe haciendo cosas hermosas por alguien más.