Romanos 6

 
 

Romanos 6

24 de junio de 2015

Por David Giles

Esclavos de la justicia en vez de esclavos del pecado

Preguntas para compartir

  • ¿Este capítulo ayuda a entender la relación entre la salvación y la santificación?
  • ¿Puede alguien ser salvo sin buscar la santidad?

 

Profundizando con “Palabras de vida”

Si nos equivocamos, si pecamos, somos indulgentes en territorio prohibido, a veces el pensamiento general es que simplemente seremos perdonados. Eso es correcto, pero eventualmente la gracia de Dios nos dará la espalda. Este es un pensamiento retorcido, es un pensamiento pecaminoso, de hecho son excusas para rebelarse ante Dios. Muchos de nosotros “hemos estado allí”, aunque no nos guste admitirlo.

No tiene sentido: si nos libramos de las manos del pecado, ¿Por qué queremos pecar otra vez? ¿Por qué volver a la antigua vida si tenemos una nueva vida en Cristo? Esto es por que somos humanos y siempre tenemos la opción de seguir o no seguir a Dios. Las tentaciones están ante nosotros todos los días y es por esto que necesitamos vivir de manera activa un modo de vida que abrace la santidad y la integridad.  Un modo de vida que nos diga que estamos unidos con Cristo.

En efecto, si hemos estado unidos con él en su muerte, sin duda también estaremos unidos con él en su resurrección. (V 5)

Este modo de vida debe reflejar que estamos unidos con Cristo a diario. La manera en que conversamos con los otros, hábitos de trabajo, elecciones recreacionales; la forma de ser con nuestra familia, nuestras tiempo en comunión con Dios. Es un estilo de vida libre por que tenemos la libertad en Jesús de poder usar todos nuestros dones y habilidades naturales. Podemos sentirnos completamente vivos con él.

Recientemente leí sobre una gran empresa que usaba muchas preguntas en el proceso de selección de persona. Una de esas preguntas capto mi atención. “¿Qué signo de puntuación describe quien eres? ¿Qué responderías? ¿Una pausa? ¿Una coma? ¿Dos puntos? ¿Signo de interrogación? ¿Estamos viviendo una vida pura y sagrada complaciéndolo?

La vida no puede ser nada más que un signo de exclamación, si vivimos con Cristo. Si tenemos este estilo de vida, un día recibiremos nuestra recompensa eterna.

Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor. (V 23).