Romanos 12

 
 

Romanos 12

02 de julio de 2015

Por Philip Layton

Odia lo que es maligno; aférrate a lo que es bueno.

Preguntas para compartir

  • ¿Cuál es el camino de este mundo? (v 2)
  • ¿Cómo interpretas el versículo 11? ¿Te has sentido carente de entusiasmo?

 

Profundizando con “Palabras de Vida”

No fué fácil para Pablo, pero vivió con mucha esperanza. Sí, el realmente quería ir al cielo un día. Después de todo, la ciudadanía de un cristiano esta en el cielo. El planeta tierra no es realmente nuestro hogar, somos ciudadanos de otro reino. Pertenecemos al reino de Dios.

Aunque Pablo no les dijo a los cristianos en Roma o en cualquier otro lado, que simplemente tenemos que afrontar la vida en el presente o simplemente ser felices y alegres cuando estemos en el cielo. Eso está bien para ser pesimista, negativo, frustrado, depresivo e incluso enojado. Pero él les dijo todo lo contrario, “sean felices en la esperanza”. Esto incluye ser paciente en todas las circunstancias, tener confianza en la oración, compartir con las otras personas, ser hospitalario.

Cuando las otras personas ven que vivimos la vida como personas de esperanza. Esto se vuelve contagioso, mientras que irradiamos la belleza de Jesús en nuestro diario vivir, otras personas podrán ver a Dios en sus vidas. Todo trata de vivir el presente, tener una vida abundante, ser personas alegres.   

Siempre me he esforzado para que nuestro hogar sea un lugar de bienvenida. Un lugar donde las personas de todas las edades se sientan cómodos, seguros, alivianados. Siempre he creído que nuestros hijos sienten que pueden traer a sus amigos a la casa y ellos se sentirán parte de la atmosfera familiar, ver algo de Jesús en nosotros, vivir esa atmosfera de esperanza para hoy y para mañana. 

Mi marido Dave y yo realmente disfrutamos la compañía de las personas ya sean niños, adolescentes, gente de nuestra edad, gente mayor. Así que será maravilloso el día en que todos estemos en el cielo.

El cielo es para la eternidad, algo que va más allá de nuestra comprensión. Pero es maravilloso compartir la vida ahora, a través de nuestro camino vivamos con esperanza el presente.

Tal vez Dios podría revelarnos como podemos hacer esto de mejor manera, mientras interactuamos con otras personas. Tal vez nuestra esperanza de gloria se materialice a través de nuestra vida hasta que podamos ver a Dios cara a cara.

Berbely Ivany