Romanos 10

 
 

Romanos 10

30 de junio de 2015

Por Philip Layton

 

Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvado

 

Preguntas para compartir

  • ¿Conoces a alguien que necesite escuchar el Evangelio? (v 14, 15)?
  • ¿Existe alguna razón por la cual no puedas ser usado por Dios para hablarle a alguien de las buenas nuevas?

 

Profundizando con “Palabras de vida”

Mi capítulo “misionero” favorito siempre ha sido Romanos 10. Pese a que muchas personas ya no usan la palabra misionero, el mundo secular la ha tomado para escribirlas en sus declaraciones de “misión” para sus corporaciones, empresas y hospitales. Se habla de preocuparse por los demás, brindarles dignidad y respeto. Esfuerzos por la integridad del carácter.

Como Ejército de Salvación, somos un Ejército con un mensaje, tenemos una misión y esa es llegar a los otros por Cristo. Enfrentar diferentes situaciones, aquí donde trabajamos y vivimos.

En el capítulo anterior, Pablo se dirigió a los Judíos sobre el tema de que varios israelitas no fueron incluidos en la iglesia primitiva. Ellos acusaban a Dios de fallarles en cuanto a la promesa que este le hizo a Abraham. Pero eso no era verdad. Los mismos profetas predijeron que la gracia de Dios se extendería a los gentiles. Los judíos fallaron en ver esto.

Pablo dijo que su profundo anhelo era que todos vinieran a Cristo.

Hermanos, el deseo de mi corazón, y mi oración a Dios por los israelitas, es que lleguen a ser salvos (v 1)

Esto no podría haber sucedido solo con los esfuerzos de los mismos judíos, pero si por su fe en Cristo. Todo lo que los israelitas tenían que hacer era creer. Lo que todo el mundo tiene que hacer es creer. El conocimiento intelectual es importante, pero el conocimiento del corazón es mucho más importante.

Una vez que este conocimiento entre en nuestro ser, nuestro deseo debería ser compartir estas noticias con los otros.

 “Pies hermosos” en una misión llevando las buenas noticias de Cristo. ¿Tenemos pies hermosos? ¿Pies que van a compartir el amor de Dios con sus compañeros de trabajo y vecinos? Tal vez todos estemos ante la voluntad de Dios, dirigiéndonos a un mundo, a un vecino, a un amigo que tenga la necesidad de Cristo.

 

Acción:

Tal como nos lavamos los pies el día de hoy, simbólicamente los bendecimos.  Mientras nos abrimos a nosotros mismos para él para el Dios todopoderoso y su testimonio