Romanos 1

 
 

Romanos 1

17 de Junio de 2015

Por Philip Layton

Pablo les escribe a los cristianos en Roma

Preguntas para compartir

  • La mayoría de los cristianos en Roma eran gentiles, posiblemente por que el emperador expulso a los judíos.
  • Pablo hace una clara declaración a los cristianos gentiles acerca de su lugar en la historia de la salvación y les recuerda que no son tan importantes como los mesiánicos (v 16).
  • ¿Cuáles son los hechos “vergonzosos” y “contra naturaleza” de los que escribe Pablo en los versos 26 y 27? ¿Es posible que tales actos ya no sean erróneos ante los ojos de Dios? ¿Pablo escribió algo que ya no es aplicable a nuestra sociedad, o son esos estos versos raramente considerados debido a sus consecuencias?

 

Profundizando con “Palabras de Vida”

En la introducción de su comentario sobre romanos, Martín Lutero dijo que no sólo era el escrito más importante en el Nuevo Testamento, sino también el pan diario del alma. Este libro cambió la vida de Lutero. Además puede transformar nuestra disposición a recibir al Señor.

La introducción de Pablo es profunda, escrita desde Corintios para todos en Roma (v 7) Algunos eran judíos, otros gentiles; algunos recientemente conversos, otros habían sido cristianos mas tiempo que el mismo Pablo. Incluso algunos se encontraban en la casa del Cesar. La audiencia era amplia. Pablo ansiaba visitarlos, pero hasta que pasase, él quería que sus lectores supiesen que sus vidas podrían ser transformadas, si viviesen diariamente por su fe.

El tema principal de este libro se puede encontrar en el versículo 16. Tal como Pablo, había otra gente que no se avergonzaba del evangelio. De hecho, era todo lo contrario. El evangelio, el mensaje de Cristo, era su pasión para vivir. La transformación desde dentro era posible para todos, por que la salvación de Dios, era su razón de vivir.

¿Estamos “avergonzados” del evangelio? ¿Dudamos de hablar de Cristo con ciertos miembros de la familia, vecinos, compañeros de trabajo, amigos? A veces pensamos que es muy agresivo, muy “en tu cara” hablar directamente sobre la cristiandad. Aquí es donde Pablo intervendría y nos incentivaría a nunca estar avergonzado del evangelio y a quien representa. Diariamente tenemos los ojos bien abiertos para ver las eternas posibilidades para muchas personas que no conocen a Cristo personalmente, al menos hasta ahora.

Se necesita una gran fe y con frecuencia un gran coraje para comunicarse, atreverse a ser un embajador activo para Cristo. Sin embargo, hemos de vivir nuestra experiencia de transformación a diario, como personas justas de Dios

«El justo vivirá por la fe.» (V 17)