Hebreos 13

 
 

 Hebreos 13

03 de Noviembre de 2015
Por Philip Layton

Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos de los siglos

Preguntas para compartir

  • ¿Cómo podemos interpretar el versículo 2?
  • ¿Es posible que ciertos encuentros nuestros con extraños hayan sido ángeles?
  • Si tomas el versículo 2 literalmente, ¿cuál sería el propósito de tales encuentros?
  • ¿Cómo usarías el versículo 8 para afirmar que el Dios del Antiguo Testamento fue iracundo y el Dios del Nuevo Testamento es un Dios amoroso?

 

Profundizando con “Palabras de vida”

¿Qué nos dice el autor en este decimotercer capítulo de esta pequeña carta? Primero, nos dice, “Sigan amándose unos a otros fraternalmente“(vs 1) No hay palabras en esa pequeña oración que no podamos comprender. Pero no debemos apresurarnos con el: “Sigan“. Amar a los otros no siempre es fácil, pero debemos creer que es posible. Aunque creer tampoco es fácil, así que el “sigan“ es un buen consejo.

Segundo, la carta nos dice  “No se olviden de practicar la hospitalidad” (vs 2). Cuando lo hacemos, él autor dice que si somos de esa manera podríamos estar hospedando ángeles. Así que ¿los ángeles se ven como humanos? ¿Pueden ser ángeles los humanos?  Ese es un pensamiento para el día.

También nos dice, “Acuérdense de los presos, como si ustedes fueran sus compañeros de cárcel, y también de los que son maltratados, como si fueran ustedes mismos los que sufren”  (vs 3). Todos aprecian la simpatía genuina, pero la falsa compasión es usualmente fácil de detectar y no tiene valor.  El escritor continua “Tengan todos en alta estima el matrimonio” (vs 4). Este es un consejo atemporal, que es tan relevante hoy como hace dos mil años.

Él nos dice “Manténganse libres del amor al dinero y confórmense con lo que tienen”  (vs 5) ¿Es algo más fácil de decir que hacer? Sí, ¿Es más fácil para un rico que para un pobre? No estoy segura. El Materialismo es una tentación siempre presente para todos nosotros. Pero  la satisfacción es el mayor premio de todos. Escuchemos el consejo del escritor y busquemos a Dios.

Luego se nos dice: “Acuérdense de sus dirigentes, que les comunicaron la palabra de Dios” (vs 7). No se habla de que debemos ser subordinados de “superiores”, sino que de apreciar un consejo de sabiduría. Ninguno de nosotros debería encontrar complejo expresar eso. Sería maleducado no hacerlo y revelaría nuestra inmadurez espiritual. Eso sí, el líder debe reconocer el servicio de los que dirige. Esa es la manera Cristiana de hacer las cosas.

El versículo 21 nos entrega una oración alrededor de esos pensamientos: “Que él los capacite en todo lo bueno para hacer su voluntad. Y que, por medio de Jesucristo, Dios cumpla en nosotros lo que le agrada. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén”