Galatas 1

 
 

GÁLATAS 1

19 de Agosto de 2015
Por Philip Layton

Las iglesias de Gálatas  son acusadas de tener falsas doctrinas

Preguntas para compartir

  • Estas parecen ser palabras duras, quizás reflejan su importancia (v2 6-9) ¿Podemos darnos el lujo de tomarlas a la ligera 2000 años más tarde?

 

Profundizando con “Palabras de Vida”

Masas celtas o gaélicas se movieron hacia el este de Europa occidental durante 400 años entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Uno de esos grupos se trasladó a Asia Menor, forjando un estado llamado Galacia. Pablo estableció nuevas iglesias en esa región; pero el tiempo ya había pasado - lo suficiente para que ciertas cosas acontecieran, las cuales era necesario abordar. Los Maestros judíos reaccionarios estaban reacios a aceptar la decisión del Concilio de Jerusalén de que todos eran bienvenidos en relación plena con Cristo. Estaban siendo legalistas. Pablo les escribe, tratando de salvar a los Gálatas de la apostasía. Él comienza la defensa de su propio apostolado:

De Pablo, un apóstol que no fue enviado por autoridad humana, sino por medio de Jesucristo y de Dios Padre (v 1)

Pablo quiso hacer hincapié en la supremacía del evangelio: la importancia de la ley y la nueva promesa dada por Cristo. Pablo quiere que los Gálatas sean libres, Que vivan su vida viviendo en la gracia de Dios.

La libertad es una hermosa palabra, especialmente si se relaciona con la fe. Todos podemos caer en el legalismo de la Iglesia, perdiendo la visión de lo que representa el verdadero evangelio y la libertad que les entrega a todas las personas. Estamos aquí para aceptar las bendiciones que Dios tiene para cada uno de nosotros.

¿Estoy tratando de ganarle a los seres humanos o a Dios? (v 10)

La carta a los Gálatas declara un evangelio de libertad por medio de la gracia de Dios. Fue una revelación aceptada por judíos y Gentiles. Dios llamó a Pablo, mientras que Pablo llamó a los Gálatas.  Él nos llamo personalmente a cada uno de nosotros por medio de su gracia (v 15) Oh si, somos libres en él. 

Evelyn Merriam