Filipenses 4

 
 

Filipenses 4

09 de Septiembre de 2015
Por Philip Layton
 

La carta termina con exhortaciones, agradecimientos y saludos finales

Preguntas para compartir

  • ¿Cómo es posible siempre "regocijarse" en el Señor? ( v 4)
  • ¿Cuál es la relación entre "ansiedad" (v6) y paz (v 7)?

 

Profundizando con "Palabras de vida"

El fruto del espíritu es la felicidad. El hebreo del Antiguo Testamento y el Griego del Nuevo Testamento usan diferentes palabras para expresar la felicidad. Cuando David regresó a casa luego de asesinar a Goliat, "él recibió una bienvenida de héroe, había mujeres cantando y bailando alegres canciones" (1 Samuel 18:6) La palabra usada para felicidad es simcha, que se refiere al regocijo. Otra palabra usada para felicidad en Hechos es masos, que significa saltar. Rinnah es otra palabra que refleja el acto de gritar de felicidad.

Una palabra mayor para felicidad es gil, que implica moverse en círculos. Esto parecía extraño para mí. Hasta que pensé en nuestra "fiestas de baile" Mi hijo mayor, Joel,  inició esas fiestas con sus pequeños sobrinos (mis nietos). El sube el volumen de la música y entonces dice "todos bailen" Los tres niños, entre uno y dos años de edad, se mueven con felicidad, entregando todo su corazón en el baile, bailan en pequeños círculos. Tal vez pienses que se marean, pero solo están llenos de felicidad.

La felicidad es parte de nuestras vidas. Si la perdemos, algo está mal. Tal como Beethoven compartió con el mundo en su "Novena Sinfonía" su canción de la alegría, también podemos cantar "Alegría, alegría, adoremos al Señor"

La paz otro de los frutos del Espíritu.

Que el Señor de paz les conceda su paz siempre y en todas las circunstancias. El Señor sea con todos ustedes. (2 Tesalonicenses 3:16).

Los viajeros occidentales en el Medio Oriente son saludados con palabra salaam o shalom. Ambas palabras significan "paz". Sin embargo, a menudo en esa zona del mundo hay disparos y bombardeos. Agustín de Hipona,  dijo hace cientos de años que la paz era la tranquilidad del orden. Incluso cuando hay dolor, tragedia, dolor, sufrimiento, puede haber una profunda paz interior que sólo Cristo puede dar.

Podemos ser agentes de paz, mientras Dios continúe hablando dentro y a través de nosotros. Donde haya peleas, podemos llevar la paz; donde  existe conflicto podemos crear una atmosfera pacífica. Paz perfecta.

Si, felicidad y paz con Dios. También felicidad y paz expresada en nuestro diario vivir, en nuestras interacciones con las otras personas.

 

Beverly Ivany