Apocalipsis 18

 
 

Apocalipsis 18

28 de Diciembre 2015
por Philip Layton

  • Ha sido sugerido que Babilonia es una persona, un reino, una religión, o un centro comercial, pero ¿de verdad sabemos qué es? ¿Es esta una profecía, sabrá exactamente una futura generación qué o quién es Babilonia?
  • ¿Hay algo en este capítulo que te recuerda el carácter y la soberanía de Dios? 

 

Compartiendo con "Palabras de vida"

La caída y destrucción de la mística Babilonia se determinan en los consejos de Dios. Otro ángel viene del cielo. Este parece ser el mismo Cristo, llegando a destruir a sus enemigos, y derramando la luz de su Evangelio a través de todas las naciones. La maldad de esta Babilonia era muy grande;que había abandonado al verdadero Dios, y se establecieron ídolos, y se había elaborado todo tipo de hombres en adulterio espiritual, y por su riqueza y el lujo que mantuvo en su interés. La mercancía espiritual, por el que multitudes han vivido perversamente en la riqueza, por los pecados y locuras de la humanidad, parece destinado principalmente. muchas  advertencia se da a todos los que esperan la misericordia de Dios, que no sólo deberían salir de esta Babilonia, sino ayudar a su destrucción. Dios puede tener un pueblo aún en Babilonia. Pero el pueblo de Dios serán llamados a salir de Babilonia, y llamaron eficazmente, mientras que los que participan con los hombres malos en sus pecados, debe recibir de sus plagas.

Los dolientes habían compartido los placeres sensuales de Babilonia, y adquirida por su riqueza y el comercio. Los reyes de la tierra, a la que halagaba a la idolatría, que les permite ser tiránico sobre sus súbditos, mientras obedientes a ella; y los mercaderes, los que trafica por sus indulgencias, indultos y honores; ellos lloran. Amigos de Babilonia participaban sus placeres pecaminosos y los beneficios, pero no están dispuestos a compartir sus plagas. El espíritu del anticristo es un espíritu mundano, y que el dolor es una simple tristeza del mundo; que no se lamentan por la ira de Dios, sino por la pérdida de comodidades exteriores. La magnificencia y la riqueza de los impíos les servirán de nada, pero harán que el castigo más duro de soportar.

La mercancía espiritual está aquí aludido, cuando no sólo los esclavos, pero las almas de los hombres, se mencionan como artículos de comercio, a los que destruyen las almas de millones. Tampoco ha sido este peculiar del anticristo romano, y sólo su culpa. Pero que los comerciantes prósperos aprenden, con todos sus beneficios, para obtener las inescrutables riquezas de Cristo; de otra manera; aun en esta vida, puede que tengan que llorar que las riquezas hacen a sí mismos alas y vuelan lejos, y que todos los frutos de sus almas codiciaban, se separan de ellos. La muerte, en cualquier caso, pronto terminará su comercio, y se intercambiarán toda la riqueza de los impíos, no sólo para el ataúd y el gusano, sino por el fuego que no puede ser apagado.

Lo que es motivo de júbilo a los siervos de Dios en la tierra, es motivo de regocijo de los ángeles en el cielo. Los apóstoles, que son honrados y diariamente adoraban en Roma de una manera idólatra, se regocijarán en su caída. La caída de Babilonia era un acto de justicia de Dios. Y porque será una ruina final, el enemigo nunca más volverá a molestar; de este se les aseguró por un signo. Tomemos conciencia de las cosas que llevaron a otros a la perdición, y pongamos nuestros afectos en las cosas de arriba, si tenemos en cuenta la naturaleza cambiante de las cosas terrenales.

Phil Layton  
Foto: Gabriel Rey (Creative Commons)