2 Pedro 3

 
 

2 pedro 3

20 de Noviembre de 2015
Por Philip Layton
 

La necesidad de ser pacientes, cuidadosos y listos para el día del Señor

Preguntas para compartir

  • ¿Conoces personas que hablen de estas cosas o asuman que no habrá una futura intervención y juicio de Dios? (vs 3, 4)
  • ¿Cuál es la importancia de los versículos 15 y 16 en los que Pedro describe las cartas de Pablo como “las demás Escrituras”?

 

Profundizando con “Palabras de vida”

En el segundo capítulo y aquí en los versículos introductorios del capitulo 3. Pedro advierte sobre los falsos profetas. Gente que intentará guiar a otros esparciendo enseñanzas doctrinales contrarías a las enseñanzas de Cristo. Tenemos que estar alerta. De allí, se traslada a la enseñanza de la gloria de la segunda venida de Cristo, que será repentina - "como un ladrón" (v 10). Debido a esto debemos estar listos. Algunos temen enormemente el pensamiento de la muerte, porque no quieren dejar esta vida.

Tal vez tenemos dudas sobre la vida del más allá, cuestionamos la fe y la promesa de esperanza. Incluso preguntándonos si realmente veríamos de nuevo a nuestros seres queridos ya fallecidos.

Una nueva aplicación para tablets y teléfonos inteligentes ha sido creada para aliviar el miedo de la pérdida de contacto con nuestros seres queridos, una vez fallecidos. Si tenían una cuenta de Twitter antes de morir, esta aplicación revisa el historial de sus tweets y entonces genera sus propios tweets, los que se relaciona perfectamente con el tipo de cosas que las personas fallecidas twitiaban. En otras palabras los tweets continúan, incluso después de la muerte.

Que absurdo, si esto esta sucediendo en el mundo. La gente intenta desesperadamente hacer que la tecnología los ayude contra su miedo a la muerte. Como creyentes tenemos la certeza del amor de Dios; su  promesa del cielo, un día estaremos juntos y viviremos en la gloria con nuestro Señor Jesucristo.

Pero, según su promesa, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en los que habite la justicia. (v 13).

Por lo tanto, como Pedro concluye, hemos de "hacer todo lo posible" para vivir vidas que sean puras, santas y buenas. Para crecer en la gracia de Dios, todos los días, ya que vivimos para él. Entonces, podemos esperar estar un día con él - y los que amamos - a través de la eternidad.

¡A él sea la gloria ahora y para siempre! Amén. (v 18).