2 Corintios 8

 
 

2 corintios 8

11 de agosto de 2015
Por Philip Layton

La Iglesia de Corintios es instada a la gracia de Dar

Preguntas para Compartir

  • En referente a tu ofrenda económica, ¿Qué significa el versículo 12?
  • ¿Quién es este hermano (v 18)? Pablo no lo mencionó deliberadamente, de ser así, ¿Por qué?

 

Profundizando con “Palabras de vida”

Tito se convirtió en un asistente valioso y confiable para Pablo. Cuando Pablo y Barnabas se preocuparon sobre la circuncisión de los nuevos creyentes gentiles, esperaban una decisión de la iglesia madre en Jerusalén. Ellos decidieron viajar allí, llevando a Tito con ellos. Fue importante ir con Tito, ya que Tito era un gentil, un hombre que se convirtió para amar a Jesucristo con todo su corazón. Él podía demostrar a los otros la vida de un creyente regenerado en espíritu, sin la necesidad de ser circuncidado. 

Tito se convirtió en una prueba. Lo que le pasase a él podía impactar el futuro de la Cristiandad. No solo era una prueba; Él era un valioso líder, un trabajador en la misión de llegar a los demás. Cuando las cosas marchaba mal en Corintio. Pablo eligió a Tito para que este fuera y ayudara a enderezar las cosas.

Pablo confiaba tanto en Tito, que lo envío a esta compleja situación:

Gracias a Dios que puso en el corazón de Tito la misma preocupación que yo tengo por ustedes. (V 16).

Pablo le pidió a Tito que animara a los Corintios a ser generosos. Los fondos fueron cuidadosamente administrados. A la gente no le gustaba hablar de dinero y apoyo financiero, tal como en muchas congregaciones de hoy en día, pero Pablo sabía que Tito era la persona correcta para hablar de algo como esto. Tito fue un importante líder y los Corintios lo notaron.

Ser un trabajador devoto es crucial para la misión de Dios. Para aprender de otros, tomar la dirección de varios lideres; para hacerse respetar cuando sea necesario. Todo por la gloría de Dios, hay que tomar la iniciativa, tener el coraje, la audacia; también se requiere gran sentido de servicio y humildad. Cada día Dios trabaja a través de cada uno de nosotros.

Beverly Ivany