FEBRERO 2013 (ESPAÑOL)

Queridos Amigos,

Al explicar la Visión Internacional, a menudo he aludido el hecho de que esta visión no vino a mí en un sueño, o con una visitación supernatural.  Fue el resultado de la pregunta de un oficial sobre qué vería si las prioridades de la misión fueran accionadas.  Respondí que yo vi lo que siempre había visto, un ejército en movimiento.  No es ciencia de cohetes el capturar esa imagen.   Ninguno de nosotros piensa que un ejército va a cumplir su misión quedándose en las barracas o marchando con precisión en los desfiles de la plaza.  Ya sea que estén en una asignación para mantener la paz o como fuerza de combate o despliegue de emergencia, la estrategia y la acción son marcas identificables.

Desde que les escribí en Diciembre, he visto a nuestro Ejército moviéndose en los territorios de India Oeste, India Central, Japón y Sri Lanka, como también en nuestra nueva apertura en Nepal.  Durante la reunión de despedida de los comisionados Barry y Sue Swanson (Jefe de Estado Mayor y Presidenta Mundial para los Ministerios Femeninos) y la reunión de bienvenida de sus sucesores, los comisionados André y Silvia Cox, junto a los cambios de muchos líderes de todo el mundo, el Ejército estaba literalmente moviéndose.  Espero que se hayan enterado de todas estas visitas y ocasiones especiales a través de los boletines de noticias internacionales (www.salvationarmy.org/ihq/news).

¿Te has preguntado alguna vez qué es lo que el Señor observa cuando nos mira?  Es seguro que tiene sus ojos bien abiertos a las grandes cosas que están sucediendo a través de la dedicación y acción compasiva de los salvacionistas.  Ve a la muchedumbre de gente en la India cuando se reúnen para el culto, y espontánea y reverentemente se arrodillan en el banco de penitentes.   Ve a los salvacionistas fieles en Japón, quienes en sus centros sociales suplen las necesidades de la humanidad que sufre.  Hasta pienso que sonríe cuando ve a tres elefantes en una marcha salvacionista en Sri Lanka, llevando en sus frentes el logo de Un Ejército, Una Misión, Un Mensaje.  Pero aún más significativamente, Él sonríe cuando considera esta visión accionada en el maravilloso trabajo de los salvacionistas entre los niños y jóvenes huérfanos.  Él observaba a la pareja de oficiales y a sus dos hijas en las calles de Katmandú, Nepal, cuando valientemente llevaban la bandera salvacionista y sus panderetas para celebrar el servicio de Amanecer de Pascua.  Y cuando nos reunimos para honrar a los líderes de todo el mundo alistándose para trasladarse y tomar sus desafiantes nombramientos por el bien de Dios, Él está allí, mirando, escuchando.

El Señor no sólo mira lo que sucede pero también ve el camino por adelante,  el camino que debemos tomar como su Ejército.  Un verso muy especial para cada uno de nosotros es  “Yo te voy a hacer que entiendas. Voy a enseñarte el camino que debes seguir, y no voy a quitarte los ojos de encima” (Salmo 32:8).  Si, podemos tener estrategias, prever, y marchar hacia adelante, pero en verdad ninguno de nosotros conoce el futuro ni sabemos lo que nos depara.   Toda la imaginación del mundo no puede garantizar la eficacia de la misión ni la fecundidad en el servicio.  Él es el único que ve y conoce.  Puede sonar como un lema pulido o hasta una paradoja, pero un Ejército en marcha debe ser un Ejército de rodillas.  La visión solo puede ser actualizada si tenemos su dirección y nos comprometemos con ella.

Es verdad para el Ejército de Salvación pero también es verdad para ti, para mí.  Los planes o sueños personales o las mejores intenciones todavía pertenecen a un futuro incierto.  Inciertos para nosotros pero no para Él.  Aquel que ve tu vida y mi vida hoy es el que se deleita en darnos un futuro y una esperanza (Jeremías 29:11).

Por lo tanto, el marchar hacia adelante, no necesita ser un asunto de acciones desconsideradas o vacilando.  Reclamemos su promesa: “Voy a enseñarte el camino que debes seguir, y no voy a quitarte los ojos de encima.”

Sinceramente,

Linda Bond
Generala

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