Testigos

 
 

 

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HECHOS 1: 1-11

“Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria y hasta los confines de la tierra”  (v. 8).

La ascensión de Jesús  enlaza el Evangelio de Lucas con sus escritos en Hechos de los Apóstoles – un libro que documenta para nosotros la historia de la Iglesia Nuevo Testamento. En su Evangelio, Lucas – el doctor – solamente dedica unos pocos versículos finales a la Ascensión (24: 49-53). En Hechos él dedica todo el primer capítulo a este evento importante, con un énfasis en particular en el comisionamiento por Jesús a sus discípulos a ir al mundo – a ser sus ‘testigos’.  Fueron enviados para compartir con otros, en todas partes, las buenas nuevas de salvación.

Y había una buena noticia para ellos respecto a su tarea – no tenían que hacerlo solos.  El Espíritu Santo descendería sobre ellos, dándoles poder.  Entonces, compartiendo esta promesa con sus seguidores, Jesús los dejó:

“…mientras ellos lo miraban, fue llevado a las alturas hasta que una nube lo ocultó de su vista”  (v. 9).

Dos hombres - ángeles – les dijeron a los discípulos adonde había ido Jesús y lo que sucedería en el futuro:

“Este mismo Jesús, que ha sido llevado de entre ustedes al cielo, vendrá otra vez de la misma manera que lo han visto irse”  (v. 11).

La comisión de ser testigos no fue solamente para los discípulos del día de Jesús.  Fue para todos sus discípulos: para usted y para mí.  Hablarle a hombres y mujeres, niños y niñas, del amor redentor de Cristo, y que un día él va a volver otra vez para llevarnos al hogar en Gloria. ¡Aleluya!

Oración

Padre Dios, quiero ser testigo a otros de su Hijo, Jesucristo.  Guíame a personas, te lo ruego, y dame las palabras para decirlo – para que yo pueda ser eficaz en compartir a Jesús con otros.

Iglecrecimiento